jueves, 21 de noviembre de 2013

17.878

Admito que se me ha ido un poco de las manos. Un día por otro, esperando y esperando ha pasado más de un mes desde la última publicación.

Pero hoy ya sí que tengo algo nuevo que añadir, y es que sin tener en cuenta que luego habrá que descontar a aquellos que no han sido admitidos o los del turno de discapacidad, somos 17.878 los solicitantes para hacer el examen EIR. 

Muchos si los comparamos con las 961 plazas disponibles, pero a pesar de todo menos de los que se esperaban con respecto a la tendencia de los últimos años.
Hay quien crea que es buena señal y habrá quien crea que no lo es. Yo sinceramente opino que al final aquellos que realmente nos vamos a "pelear" por esas plazas vamos a ser una proporción parecida a la que hubo siempre en el EIR.

Por otro lado ya sólo quedan 2 meses, 1 semana y 3 días para terminar. Si a esto le restamos los días navideños en los que va a ser muy difícil estudiar, me quedan 2 meses y 4 días. Quitando también los días de viaje ida y vuelta a casa ya van 2 meses y 2 días, menos los domingos de descanso (vamos a pensar que en enero probablemente estos no vayan a existir) y algún que otro día que fijo voy a perder por causas varias...¡terminaré en menos de 2 meses!.
Y entonces es cuando empiezo con los sentimientos encontrados: las ganas de terminar de una vez con esta tortura y la idea de que no es tiempo suficiente el que queda para fijarlo todo. 

Si me hubiesen preguntado el mes pasado qué prefería después de hacer el simulacro correspondiente, sin duda hubiese escogido hacer el EIR oficial ya mismo (si alguna vez vuelvo a conseguir ese resultado haciendo un test del Ministerio seré la mujer más feliz del mundo). Si me preguntasen a día de hoy, en el que el simulacro del mes me ha devuelto a posiciones correspondientes a dos meses atrás, me ha bajado los humos y me ha quitado bastante seguridad...no sabría que escoger.

Por suerte tengo unas amigas fantásticas que me han dado ánimos después del golpe. Alguna me ha comentado que el bajón de Octubre- Noviembre es bien conocido por las academias (incluso en algunas desde el principio te mentalizan de que en esos meses algo bajarás), otra que conocía gente que ni siquiera se enfrentaba a los simulacros mensuales porque los resultados les ponían tan nerviosos que les hacían ir peor aún en el estudio, y todas me han recordado que confían en mí, que puedo hacerlo, que todo esfuerzo tiene su recompensa y que si todo fuese mal (tan, tan mal como para hacer el peor examen de mi vida y quedarme fuera) siempre me habrá aportado algo y a seguir luchando.

Así que un poco más animada, con mucha determinación y recuperando la cita de Lou Holtz de mi agenda Mr. Wonderful: "La habilidad es lo que eres capaz de hacer. La motivación determina lo que harás. La actitud determina lo bien que lo harás" dejemos de lloriquear y ¡vamos a por todas en este esfuerzo final!.


lunes, 14 de octubre de 2013

El tiempo nunca se detiene

Para poner una excusa al hecho de que haga tanto tiempo que no escribo quiero decir que principalmente está relacionado con encontrarme en la segunda vuelta programada por mi academia, pero también por el no querer saber nada del EIR en mis momentos libres de estudio.

Las semanas van pasando y los temas van superponiéndose, llegando a tener semanas en las que me toca estudiar hasta tres temas. No quiero decir que me pase todo el día estudiando, de hecho creo que pierdo bastante el tiempo por la saturación que me provoca el pensar que debo fijar todo lo que leo.
Soy consciente de que memorizar todo es imposible, que habrá cosas que por más que las mire no me voy a conseguir acordar el día del examen, pero sí que quiero abarcar el máximo posible (pues siempre pienso que quizás eso que no acaba de entrarme en la cabeza va a ser lo que caiga en febrero) y esto requiere mucho, mucho esfuerzo y ganas.

A todo ello quiero sumarle el hecho de que empiezo a encontrarme un poco cansada. Ya han pasado 7 meses y medio y las fuerzas empiezan a flojear. Lo único que me salva de dejarlo todo de lado es la motivación de sacar la plaza que quiero donde quiero, así en esos momentos de decadencia pienso en lo que podría pasar si no pudiese elegir mi plaza y me ayuda a afrontar un día más (un día de estos tengo que hacer una entrada al respecto de qué y dónde sería mejor escoger en función de mis netas).

Si me paro a pensar en el tiempo que llevo y el que me queda, dentro del cual incluyo los días de vacaciones de navidad, en menos que nada la suerte estará echada y todo habrá terminado. Creo que hasta me sentiré rara cuando el día 2 de febrero me levante y no tenga nada que hacer más que descansar (bueno, igual tampoco es para tanto).

Por ahora me queda un último esfuerzo y tengo que poder con ello. Para animarme he comprado un póster que me encanta y que tengo delante de mi mesa de estudio para verlo cada mañana y saber que  si otros han podido antes que yo... ¡yo también podré con ello!.






sábado, 28 de septiembre de 2013

Septiembre y el punto de inflexión

Esta semana algunas cosas han ido avanzando y me han acercado un poco más a la meta.

Ya se ha publicado la convocatoria del EIR en el BOE y finalmente han salido 961 plazas (que no está mal si tenemos en cuenta las 936 que esperábamos hace un mes) de las cuales que a mi me interesen especialmente son: las 395 de matrona, las 106 de pediatría y las 244 de comunitaria.

Si lo focalizamos en las dos Comunidades Autónomas por las que pretendo pelear todo ello se reduce a unas 40, de las cuales a su vez en estos momentos, parece que las que mejor me vienen son 19.

También ha comenzado el periodo para presentar las instancias y escoger lugar para realizar el examen. En cuanto he podido lo he hecho y, si todo va bien y en mi escuela me han dado los papeles correctos, el próximo 15 de noviembre saldré en las listas como opositora.

Por otro lado van avanzando las semanas de esta segunda vuelta y ello me deja una sensación extraña en la que se mezclan la impresión de ir teniendo las cosas más claras con los nervios de que se me estén pasando por alto conceptos importantes que ya no tendré muchas más oportunidades de fijar. Lo que provoca un nivel de inseguridad que va creciendo cada vez que dejo un tema "visto".

Con todo sigo haciendo mis test y algún que otro EIR antiguo para poder tener un método de evaluación de mi estudio y puedo decir que parece que cosa no va mal. 
Si sigo con este ritmo, no me entra ningún bajón en estos cuatro meses que me quedan (cuatro meses nada más!) y tengo un poco de suerte, quizás opte a alguna de esas 19 plazas que más me interesan. 
Y será entonces cuando podré decir sin dudarlo que todo este esfuerzo realmente ha merecido la pena.



viernes, 20 de septiembre de 2013

Días largos

Llevo todo el día haciendo test, no he hecho otra cosa: por la mañana un EIR, por la tarde todos correspondientes a los tres temas que me tocaba estudiar esta semana (es decir, seis test más). Tengo la cabeza tan saturada que ya ni leo las opciones, busco la correcta y tiro pa'lante.

Además desde ayer a mediodía cuando bajé al Mercadona a por comida  no he vuelto a salir. En días como hoy todo resulta muy cansado.

A ello hay que sumarle el hecho de estar fuera de "casa", en una comunidad donde nada es como lo que estás acostumbrado. 
Resumiendo, morriña + saturación de estudio + aburrimiento + encierro = riesgo de perder la salud mental.

Y es que esta fase intensiva tiene un punto extraño, y es que mientras que por lado piensas que hay que aprovechar al máximo, que hay que estudiar todo lo posible. Por otro lado precisamente eso hace que la cabeza se canse mucho antes y aumente la necesidad de perder el tiempo.

Y ahora que ya he hablado de todo lo malo, voy a terminar con algo bueno:
1.- Sigo viendo buenos avances traducidos en netas que van subiendo progresivamente.
2. Ahora mismo me voy a dar una ducha para salir a tomarme unas cañas.
3. He cambiado el día de descanso, por lo que mañana no haré nada más que irme de excursión y disfrutar del solete. 

¡Empieza el finde! 

Y nadie mejor que Mr Wonderful (sí ahora mismo me da por ahí) para empezarlo desde ya con un punto de alegría.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Y como no sabía que era imposible...lo hizo.

Ya pasado el simulacro en Madrid y ya recuperadas las horas de sueño, puedo decir que me ha cundido (¡y mucho!).

El viaje ida y vuelta en el día es una paliza, sin embargo (y a pesar de no poder dormir nada en la madrugada del sábado) esta vez ha sido la que más descansada he llegado y la que más he aprovechado el intensivo.

Por la mañana 5 horas de clase, por la tarde simulacro y corrección. Cuando tuve que salir corriendo a las 21.45 para ir a la estación de autobuses no podía conmigo misma, pero me esperaba una sorpresa (que no supe hasta un par de días después): ¡había conseguido alcanzar la meta que me había puesto para el EIR real en ese simulacro!.

Si somos realistas es un simulacro, no aporta mucho más que subir en ánimo y darte unas palmaditas en la espalda por parecer que lo estás haciendo bien. Pero vaya, todo suma y eso ha hecho que esta semana (en la que tengo programados tres temas y ya me he hecho consciente de que lo que no estudie en esta segunda vuelta probablemente quede ya sin estudiar) haya empezado todo con mucho mejor humor, con más ganas y viendo la posibilidad de alcanzar eso por lo que estoy peleando desde hace 7 meses. 

¡Una plaza puede ser mía! (¡ y que viva el positivismo!).




jueves, 12 de septiembre de 2013

Cambios y prisas

El que me esté volviendo perezosa estos días para escribir en el blog tiene excusa, es debido al nivel de cansancio con el que termino cada día, que conlleva que no quiera saber nada más del mundo (lo cual incluye esto).

Estas semanas están siendo días de grandes cambios: la publicación de las plazas vacantes de Adrián, la espera de las asignaciones, la mudanza repentina de un piso a otro en comunidades distintas (con todas sus horas agotadoras dedicadas a la limpieza), la necesidad de adaptación, las compras.. En resumen, que intento compaginarlo todo y cuando llega la noche me acaba por superar.

Y este fin de semana toca seminario en Madrid. Que como ahora vivo un poco más cerca tengo pensado ir y volver en el día, lo cual puede que sea bueno o mortal. 

Ya os contaré qué tipo de "persona/trapo" soy el domingo. Ahora dejo el blog que mi nivel de saturación del estudio a llegado a su tope por hoy y aún me quedan mil cosas por hacer en lo que queda de tarde. 

viernes, 30 de agosto de 2013

La Primera Vuelta

Hoy termina la primera etapa del EIR, la llamada "primera vuelta", con lo que puedo decir que hasta aquí ha llegado mi verano (si es que a lo que he tenido lo podemos denominar así).

Resulta que ya han pasado seis meses de estudio y me quedan otros cinco por delante; es decir que ya llevo más tiempo estudiando del que me queda por estudiar.
Y es que termina Agosto y, recapitulando, no hay duda de que ha sido duro: he tenido que renunciar a muchas cosas que me apetecía hacer, a pasar más tiempo con gente que a la que hacía tiempo que no veía, a disfrutar más horas de playa, a salir más de sidras, a viajar, a ir a las fiestas de prao... 
Esto es una cosa que todo el mundo te advierte desde el principio pero que hasta que no lo vives no eres consciente de lo cuesta arriba que puede ser.

Y ahora, que parece que empieza a verse el final del túnel, nos advierten que estos meses van a ser mucho más intensos, que vamos a tener que dedicarle bastantes más horas, que no hay tiempo que perder, que en nada veremos que estamos a las puertas de Febrero y la suerte estará echada.

Y yo sin saber si ponerme nerviosa o contenta por ser al fin  consciente que esto algún día se terminará.